Advertencia: Esta es la primera de una posible serie de entradas acerca de tópicos relacionados con la mecánica y el mantenimiento regular de automóviles, desde ya aclaro que no es mi especialidad por lo cual agradezco cualquier comentario, sugerencia o crítica. Sin embargo, espero que por medio de esta serie de artículos logre transmitir lo poco que voy aprendiendo acerca de este fascinante tema.
Aprovechando que uno de los bombillos convencionales de mi automóvil llegó al final de su vida útil decidí mejorar la iluminación de los faros delanteros debido los constantes viajes que realizo de noche y las malas condiciones (lluvia, neblina) con las que me encuentro ocasionalmente.
Antes de realizar la compra, tenía claro lo siguiente: No iba a modificar el automóvil y el objetivo es mejorar la visibilidad al conducir en condiciones adversas, nada de HID y tuning innecesario.
Debido a la poca variedad que logré encontrar acá me decanté por unos bombillos OSRAM Cool Blue estándar (4000 Kelvin), no encontré ni los Cool Blue Mega (4300K), Cool Blue Hyper (5000K) o los Night Breaker de OSRAM. Por cierto, el modelo de las lámparas para mi automóvil son H7 (bajas) y H1 (altas). Revise los detalles técnicos de su vehículo en el Manual del propietario.
El procedimiento para el cambio de los focos es sencillo, está documentado en el Manual del Propietario y Mantenimiento del vehículo. Sin embargo, he publicado un álbum de fotos con ciertas notas y descripciones para mejor comprensión del tema en mi cuenta Flickr.
Después de instalar las lámparas puedo decir que estoy contento con las Cool Blue estándar de OSRAM, se percibe de inmediato una notable mejoría respecto a la lámpara convencional, consumiendo la misma potencia en vatios. Las Cool Blue emiten luz blanca clara y azulada, el haz de luz es similar a las lámparas HID (las cuales por lo que leí van del rango 4000K a 12000K), lo más importante es que no tuve que modificar mi carro en lo absoluto para obtener dicho efecto.